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Crear rutinas para adolescentes con autismo

Crear rutinas para adolescentes con autismo: Una guía para ayudar a reducir el estrés y la ansiedad



Tener rutinas puede ser increíblemente útil para los adolescentes con autismo, ya que proporciona un sentido de estructura y previsibilidad que puede ayudar a reducir la ansiedad y el estrés. También les permite planificar y saber qué esperar en su día a día. En este artículo, hablaremos de cómo crear una rutina eficaz que se adapte a las necesidades individuales de cada adolescente con autismo, junto con sugerencias de actividades que podrían incluirse en el horario diario. También veremos cómo ajustar la rutina en función de los cambios de intereses o necesidades. En última instancia, al crear un entorno de apoyo mediante una rutina cuidadosamente elaborada, los padres y cuidadores pueden ayudar a los adolescentes con autismo a llevar una vida más tranquila y llena de experiencias más significativas.

Al establecer una rutina para los adolescentes con autismo, es importante tener en cuenta sus necesidades e intereses individuales. Para asegurarse de que la rutina tenga éxito, implique a su hijo en su desarrollo: debe tener un papel activo a la hora de decidir qué actividades incluir. Tenga en cuenta también cualquier consideración especial, como sensibilidades sensoriales o problemas médicos, a la hora de crear el horario. Además, asegúrese de darles opciones para que puedan participar y sentirse capacitados durante todo el proceso.

Una vez que haya creado un plan detallado de cómo será la rutina diaria, es hora de empezar a incorporar actividades que sean agradables para su hijo adolescente con autismo. Considere la posibilidad de incluir alguna actividad física, como salir a pasear o hacer yoga; actividades creativas, como dibujar o tocar música; y actividades mentales, como jugar a juegos de mesa o rompecabezas. Además, es posible que su hijo adolescente pueda beneficiarse de algunas actividades terapéuticas; hable con un profesional sanitario si cree que puede ser el caso.

Por último, es importante recordar que las rutinas pueden (¡y deben!) cambiar con el tiempo a medida que los intereses evolucionan y necesitan un cambio. Asegúrese de consultar a su hijo con regularidad para comprobar que la rutina le sigue funcionando y haga los ajustes necesarios. Considere también la posibilidad de reservarle tiempo libre para que haga lo que le apetezca; al fin y al cabo, para los adolescentes con autismo es igual de importante tener momentos de espontaneidad.

Al establecer un entorno de apoyo mediante una rutina individualizada, los padres y cuidadores pueden ayudar a sus hijos adolescentes con autismo a tener experiencias más tranquilas y significativas en su vida diaria. Con las estrategias adecuadas, esto puede conducir a una perspectiva más positiva para ellos a largo plazo.

La importancia de las rutinas para los adolescentes con autismo
Las rutinas pueden ser increíblemente beneficiosas para los adolescentes con autismo, ya que les permiten sentirse más en control y reducir el estrés y la ansiedad. Tener un sentido de estructura en su vida diaria puede darles una sensación de seguridad y estabilidad, así como oportunidades para practicar habilidades de resolución de problemas y desarrollar habilidades de vida independiente.

Con las rutinas, los adolescentes con autismo tienen la oportunidad de planificar y saber qué esperar. Esto es especialmente importante porque a menudo tienen dificultades con las transiciones debido a su sensibilidad sensorial o a su dificultad para entender las situaciones sociales. Al tener un horario predecible, les resulta más fácil procesar la información nueva y prepararse mejor para los posibles cambios o sorpresas que puedan surgir.

Además, las rutinas ayudan a crear hábitos positivos que pueden ser beneficiosos a largo plazo. Los adolescentes con autismo pueden aprender a gestionar su tiempo de forma más eficaz, a organizarse y a realizar tareas de forma independiente, todas ellas habilidades vitales muy valiosas que les servirán cuando lleguen a la edad adulta. Las rutinas también permiten a los adolescentes con autismo tener más autonomía sobre sus vidas al poder anticipar lo que viene a continuación sin depender de señales externas o instrucciones de los adultos.

Las rutinas también son herramientas excelentes para reforzar comportamientos positivos, ya que los adolescentes con autismo tienen más probabilidades de recordar instrucciones si se repiten regularmente a la misma hora cada día. Cuando ciertas actividades se asocian sistemáticamente a determinados momentos del día (por ejemplo, cepillarse los dientes después de comer), para el adolescente con autismo se convierte en algo natural recordar lo que hay que hacer sin necesidad de que usted u otros cuidadores se lo indiquen. Esto significa menos estrés para todos los implicados.

Por último, tener rutinas facilita las cosas a las familias que tratan con adolescentes autistas, ya que pueden confiar en este sistema como una forma de proporcionar estructura y previsibilidad en días que, de otro modo, serían caóticos. Un horario cuidadosamente elaborado reduce la confusión sobre quién es responsable de qué tareas, disminuye las discusiones entre hermanos o miembros de la familia sobre quién debe hacer qué tareas y, en general, crea una atmósfera de calma en el entorno del hogar, ¡todos ellos componentes fundamentales de una crianza exitosa!

En general, las rutinas proporcionan a los adolescentes con autismo un apoyo psicológico y emocional increíble, a la vez que les ayudan a desarrollar habilidades esenciales para la vida que les acompañarán hasta la edad adulta. Como padres o cuidadores de adolescentes con autismo, debemos tomar medidas para crear una rutina útil que se adapte específicamente a las necesidades individuales de nuestros hijos, ¡lo que nos permitirá a todos cosechar sus muchos beneficios!

¿Cómo implicar a su hijo adolescente en la creación de una rutina?
Cuando se trata de crear una rutina para adolescentes con autismo, es importante implicarlos en el proceso. De este modo, se sentirán más capacitados y motivados para cumplir el horario. Para ello, empieza por hablarles de las ventajas de tener rutinas y de cómo pueden ayudarles en su día a día.

También es importante explicarles que la rutina no tiene por qué ser estricta o rígida, sino que la flexibilidad y la espontaneidad están permitidas dentro de su marco. Esto ayudará a aliviar el miedo a sentirse abrumado por demasiada estructura, que puede ser un problema con los adolescentes autistas.

Una vez que el adolescente comprenda mejor por qué es beneficiosa una rutina, es hora de que participe en su creación. Empiece por hacerles pensar en algunas actividades que les gustaría incorporar a su horario diario. Cosas sencillas como las tareas domésticas, el tiempo libre para jugar con los hermanos o amigos, las sesiones de estudio, las pausas para comer, etc., son opciones válidas, pero asegúrese de tener en cuenta también los intereses de su hijo.

Otra forma estupenda de hacer que tu hijo participe en la creación de su rutina es mediante herramientas visuales de programación. A muchos niños y adolescentes autistas les resultan útiles porque les permiten visualizar fácilmente su día y planificarlo sin necesidad de recordatorios verbales de los adultos o cuidadores. Las ayudas visuales, como las listas de comprobación o los calendarios, también pueden ser increíblemente útiles para ayudar a su hijo o hija a mantenerse organizado y concentrado a lo largo del día.

Por último, no olvide dejar tiempo libre a su hijo adolescente si lo necesita; esto podría significar reservar un rato después de clase antes de empezar los deberes o dejarle tiempo libre por la noche mientras se relaja antes de acostarse. Permitir a su hijo adolescente un cierto margen de maniobra en su horario puede ayudar a que las cosas sean menos abrumadoras en general y darle más libertad a la hora de elegir cómo quiere pasar el día - ¡en última instancia, asegurándose de que tanto usted como su hijo / hija están contentos con la rutina recién creada!

Actividades que pueden incluirse en el programa diario
Cuando se trata de crear una rutina para adolescentes con autismo, es importante incluir actividades que sean estimulantes y atractivas. Por ejemplo, puede involucrar a su hijo adolescente en actividades creativas como el arte, la música o la fotografía, que pueden ayudarle a expresarse a la vez que le proporcionan un desahogo muy necesario para su energía. Además, las actividades físicas como la natación, el ciclismo o el senderismo son excelentes opciones, ya que fomentan el movimiento físico y promueven una mejor salud general.

También es beneficioso incorporar tareas educativas al horario diario. Con tantos recursos en línea disponibles hoy en día, establecer un programa individualizado para su hijo adolescente con autismo puede ser relativamente fácil. Desde hojas de ejercicios de comprensión lectora y problemas matemáticos hasta excursiones virtuales y conferencias en vídeo, las posibilidades son prácticamente infinitas cuando se trata de mejorar las habilidades educativas de forma divertida.

Otras actividades útiles pueden ser el refuerzo de las habilidades sociales a través de clases en grupo o sesiones de terapia; recordatorios y seguimiento de la medicación; lecciones de presupuesto que enseñen habilidades básicas de gestión del dinero; y ejercicios de resolución de problemas como rompecabezas o acertijos que ayuden a fomentar la capacidad de pensamiento crítico a la vez que proporcionan a sus mentes una estimulación muy necesaria.

Independientemente del tipo de actividades que decida incorporar a la rutina diaria de su hijo adolescente, lo más importante es que se sienta cómodo participando en ellas. También es esencial que cada actividad se adapte específicamente a las necesidades individuales de su hijo, ya sea aprender a utilizar el transporte público para hacer recados o preparar los tentempiés con antelación para que las comidas estén listas cuando los pida.

Como padres o cuidadores de adolescentes con autismo, tener una rutina diaria cuidadosamente elaborada proporciona una estructura crucial a lo largo del día. No sólo ayuda a reducir la ansiedad y el estrés, sino que también orienta a nuestros hijos sobre cómo gestionar su vida de forma independiente. Mediante el uso de ayudas visuales como listas de control o calendarios, así como implicándoles en el proceso de creación de sus rutinas desde cero, podemos dar a nuestros adolescentes autistas las herramientas que necesitan para tener éxito, ¡al tiempo que les dejamos cierta libertad en el camino!

Formas de ajustar la rutina en función de los cambios de intereses o necesidades
Cuando se trata de crear una rutina para adolescentes con autismo, es importante tener un enfoque flexible que pueda adaptarse a sus necesidades e intereses cambiantes. Una rutina debe adaptarse específicamente al estilo de vida y a las capacidades particulares de la persona para que sea útil y factible.

Una forma de ajustar la rutina es introducir nuevas actividades gradualmente, para no abrumar al adolescente. Por ejemplo, si su hijo o hija muestra interés por la fotografía, empiece haciéndole hacer fotos de su entorno antes de pasar a tareas más técnicas como editar fotos o aprender los ajustes de la cámara. Así tendrán tiempo de acostumbrarse a los nuevos conceptos sin sentirse abrumados.

También es esencial que evalúes las experiencias diarias de tu hijo adolescente y hagas los ajustes necesarios en función de cómo vayan las cosas. Si una actividad no funciona, quizá sea mejor probar otra cosa. Además, si algo le resulta demasiado difícil o estresante, puede ser conveniente dividir la tarea en partes más pequeñas o proporcionarle apoyo cuando lo necesite.

Por último, no se olvide de la libertad de elección a la hora de crear una rutina para adolescentes con autismo: dar a su hijo cierta libertad a la hora de decidir cómo quiere pasar el día puede ayudar a que las cosas sean menos abrumadoras en general y a que tenga más control sobre su horario. Incluso puede asignarles opciones específicas a lo largo del día, como dejarles elegir qué actividad física quieren hacer primero o qué tipo de tentempié les apetece después del colegio, ya que esto les dará un sentido de propiedad sobre su rutina y, al mismo tiempo, reforzará los comportamientos positivos.

Crear una rutina diaria satisfactoria para los adolescentes con autismo requiere comprender sus necesidades e intereses individuales y estar dispuesto a ajustarlos con el tiempo. Con una planificación cuidadosa y los ajustes necesarios, los padres y cuidadores pueden asegurarse de que su hijo tenga una estructura que le ayude a reducir los niveles de estrés y, al mismo tiempo, le dé cierta libertad.

¿Por qué es importante que los adolescentes con autismo tengan tiempo libre cada día?
Es importante dar a los adolescentes con autismo algo de tiempo libre cada día porque esto les permite relajarse y divertirse. El tiempo libre ayuda a reducir el estrés y les da la oportunidad de hacer algo que les gusta, como jugar o leer un libro. También les da control sobre su horario, lo que puede ayudarles a aumentar su autoestima y hacerles sentir más independientes. Tener algo de tiempo libre cada día puede ser beneficioso para los adolescentes con autismo, ya que les ayuda a mantener la mente activa y ocupada, al tiempo que les proporciona los descansos que tanto necesitan de las actividades rutinarias.

En conclusión, las rutinas cuidadosamente elaboradas pueden proporcionar a los adolescentes con autismo la estructura que necesitan para tener éxito, al tiempo que les permiten cierta libertad en el camino. Los padres y cuidadores deben ser conscientes de las necesidades e intereses individuales de sus hijos y ajustar la rutina en consecuencia. También es importante acordarse de dejar tiempo libre al adolescente cada día para que pueda relajarse, divertirse y disfrutar de las actividades que le interesan. Con un poco de planificación y creatividad, los padres y cuidadores pueden garantizar que sus hijos con autismo estén seguros, reciban apoyo y tengan éxito.

Además, los descansos regulares a lo largo del día -como el tiempo dedicado a pasatiempos o juegos- pueden ayudar a proporcionar estimulación mental y, al mismo tiempo, dar a los adolescentes con autismo la oportunidad de expresarse. Esto puede ser especialmente beneficioso para los que tienen dificultades para comunicarse verbalmente, ya que les permite conectar con los demás de una forma que les resulta cómoda y familiar. Además, tener algo agradable que esperar cada día puede aumentar los niveles de autoestima y hacer que las cosas parezcan más manejables en general.

Por último, la introducción gradual de nuevas actividades, en lugar de todas a la vez, permite a los adolescentes con autismo acostumbrarse a la tarea sin sentirse abrumados. Esto les proporcionará una mayor sensación de confianza a la hora de enfrentarse a situaciones desconocidas y, en última instancia, conducirá a resultados más satisfactorios.

En conclusión, tener una rutina personalizada adaptada específicamente a las personas con autismo puede conducir a una perspectiva más positiva a largo plazo. Con una planificación cuidadosa y los ajustes necesarios, los padres y cuidadores pueden garantizar que sus hijos tengan una estructura que les proporcione seguridad y fomente su independencia al mismo tiempo.

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